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26 julio, 2017 ¿Jóvenes desencantados o en búsqueda de alternativas? Publicado en: La fuente

desencanto

Por Karen Frida Avalos Landin

La participación juvenil en México es un tema de vital importancia para consolidar los procesos democráticos. El presente artículo tiene por objetivo plantear, desde el papel protagónico de la juventud, la propuesta de un cambio vía alternativas de participación, frente al desencanto de los procesos democráticos que experimenta México desde la alternancia en el poder ejecutivo que se vivió en el año 2000.

El desencanto visto como una desilusión se presenta cuando los jóvenes no encuentran igualdad de oportunidades, al no encontrar empleo, al enfrentarse todos los días a diferentes tipos de violencia y discriminación, a la falta de cobertura sanitaria y sobre todo, al observar que en la práctica los gobernantes y las instituciones incurren en actos de corrupción y no ejercen sus funciones.

A partir del año 2010 en el que se publican las cifras del bono demográfico, publicadas por el Consejo Nacional de Población, (CONAPO, 2010) se dio a conocer que 25% de la población es considerada joven; es decir, más de 31 millones.¹ En este sentido, los jóvenes son los actuales y futuros tomadores de decisiones, y son los responables de crear procesos democráticos más sólidos y efectivos a favor de un país más justo; sin embargo, la realidad es distinta, la participación juvenil cada vez es menor y los jóvenes están cada vez más desencantados con la idea de la participación cívica y política en el Estado Mexicano.

La poca participación juvenil se explica a partir del término mismo de democracia, la cual tiene un concepto muy amplio, que si bien desde su raíz etimológica se entiende como el poder del pueblo, puede adquirir otros significados donde “los derechos humanos y las libertades fundamentales son respetadas, promovidas y se cumplen, permitiendo que las personas vivan con dignidad. Los individuos participan en las decisiones que afectan a sus vidas y pueden exigir cuentas a quienes las toman, en base (sic.) a normas inclusivas y justas, instituciones y prácticas que gobiernan las interacciones sociales.”² Según la definición de Naciones Unidas.

Existen otras voces que utilizan definiciones más específicas; al respecto, Lorenzo Meyer (1998:18) afirma: “la democracia política moderna es un sistema de distribución muy complejo, que parte del principio de la igualdad. Este principio ha tenido una historia muy larga y accidentada; se inició con la igualdad entre los pocos”, y justo esa desigualdad existente en la historia permite que la democracia no sea eficaz y representativa de lo que busca y necesita la sociedad mexicana, fomentando así la desilusión, desesperanza y la frustración en los jóvenes.

El desencanto en los procesos de participación democrática no es nuevo ni mucho menos exclusivo de los jóvenes, es tan sólo el resultado de la decepción de  generaciones y generaciones que han intentado cambiar la situación del país, y que a pesar de sus intentos no lograron ver, ni concretar un cambio importante en la construcción de la estructura social y política de México, esto como consecuencia de una democracia deficiente e ineficaz en la que los representantes no velan por los intereses  y desarrollo de la población, ni buscan soluciones a las problemáticas existentes en el territorio.

Son estas mismas generaciones a través de los resultados de su participación en la democracia quienes comienzan a desmotivar a los jóvenes con comentarios como: “así son las cosas y no van a cambiar”, “votar no sirve”, “el país no cambia con tu voto”, “tú enfócate en ti y que lo demás siga igual”, etc. Si a este hecho se le suma que muchos de estos jóvenes aún tienen la ilusión de votar por primera vez, y al ejercer su voto se dan cuenta que las cosas no cambian de manera inmediata y que el partido por el cual votó no gana o, en el peor de los casos, no cumple las propuestas y no lo representa, es normal que esta desilusión aumente.

Otro situación importante por la cual los jóvenes se decepcionan de la democracia tiene que ver con el rango de edad en que se encuentran, experimentan un proceso de integración al ámbito laboral, comienzan a proyectar un futuro y planear qué harán los siguientes años de su vida, y es justo en este proceso que se enfrentan con la falta de oportunidades y en su defecto con la mala distribución de las oportunidades, es entendible que como resultado de las circunstancias los jóvenes estén decepcionados de la democracia.

Los jóvenes mexicanos se encuentran frustrados por las condiciones sociales y políticas que existen en México, es entendible la posición que están tomando; sin embargo, es justo en este momento que los jóvenes se den cuenta que con su participación tienen la oportunidad de buscar alternativas que permitan una democracia real que los represente y que busque soluciones a las problemáticas a las que se enfrentan todos los días, es necesario que comiencen a participar de manera activa en los procesos democráticos del país, realizar un voto informado e involucrarse más en los aspectos políticos, y exigir el cumplimiento y protección de los derechos humanos y el estado de derecho, para que así construyan un cambio en la realidad y transformación del país.


¹ PROYECCIONES DE LA POBLACIÓN 2010-2050 http://www.conapo.gob.mx/es/CONAPO/Aspectos_Generales_de_los_resultados_de_las_Proyecciones_de_Poblacion Consultado el 24/07/2017 a las 16:05

² LA DEMOCRACIA Y LAS NACIONES UNIDAS http://www.un.org/es/globalissues/democracy/democracy_and_un.shtml Consultado el 24/07/2017 a las 16:38

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